La técnica en el triatlón


 

El triatlón es un deporte compuesto por las 3 disciplinas cíclicas y de resistencia por excelencia natación, ciclismo y carrera.
Todo y que muchas veces nos empeñamos en realizar kilómetros y kilómetros para mejorar nuestro rendimiento, la técnica es una parte importante de nuestros entrenamientos, tanto para mejorar nuestro rendimiento, mejorar nuestra capacidad energética o evitar lesiones.

La natación en el triatlón

Suele ser el gran problema para la mayoría de los triatletas que provienen del atletismo o del ciclismo. No sólo hace falta una gran preparación física para afrontar los metros (normalmente entre 750metros y 1500 metros) que componen la fase de natación de un triatlón. Si no que además es necesario un nivel técnico mínimamente bueno. Ya no sólo para no salir al final del pelotón, sino para que nuestro esfuerzo durante la fase natatoria sirva de algo.

En la fase de carrera o en la de ciclismo una técnica inadecuada puede hacernos perder algo de velocidad o aumentar los riegos de lesión. Pero en la natación una técnica inadecuada puede hacer que gran parte de nuestra energía se desperdicie, además de salir de los últimos del agua salgamos más cansados que los que han salido en los primeros lugares.
La natación de un triatlón es diferente a la natación en piscina, es como el ciclismo indoor o el ciclismo en carretera. La fase de natación se hace en aguas abiertas no en una piscina, aquí la forma de nadar y la técnica tienen ciertas diferencias con la técnica de un nadador de competición en piscina.
Estas diferencias técnicas aunque significativas no requieren por ejemplo para un nadador, de cambios significativos en los movimientos de los distintos sectores del cuerpo. Estos cambios están más relacionados con la adaptación al medio (oleaje, viento, temperatura y densidad de participantes) que con cambios en los parámetros de nado, como la frecuencia o la longitud de ciclo.

La técnica de la bicicleta

A diferencia de por ejemplo la natación de competición en una piscina donde la técnica de nado corresponde solo y únicamente al nadador, a sus movimientos y a los distintos acoples que hace de sus miembros en el espacio tiempo. Un nadador tiene que pensar donde está su mano derecha cuando la izquierda está terminando la brazada y cuando respirar según le pide el cuerpo. En cambio en el triatlón todo está también referenciado por el medio. Hasta en la natación, tu técnica estará en función del oleaje del agua donde estés compitiendo o de donde estés en el grupo.
En el ciclismo la técnica esta en comunión con tu bicicleta, no puedes pensar en la técnica del pedaleo sin tener perfectamente adaptado los distintos componentes mecánicos de tu bicicleta, adaptar la bici a tu altura, peso y forma de pedalear. Incluso a la orografía del terreno donde tengas que competir.

Esta unión maquina-hombre marca la técnica del ciclismo y más aun la técnica del ciclismo del triatlón. Por esto antes de empezar a hablar de la técnica famosa del pedaleo, trataremos de explicar cómo adaptar o como otros autores dicen adaptarte a la bicicleta.

A la hora de pensar en la adaptación de la bicicleta, tenemos dos orientaciones, la primera seria todo aquello que puede ser variado usando los reglajes de la maquina, por ejemplo la altura del sillín o del manillar con respecto al sillín. Y lo que una vez que tenemos la bicicleta no puede ser cambiado como la longitud del cuadro o de las ruedas.

La técnica del correr

Dentro de las tres disciplinas, la carrera es la única para la cual el ser humano está preparado de forma innata.
Nuestras rodillas y sobretodo nuestra espalda no está hecha para ir en una bicicleta, tenemos que trabajar y conocer la forma adecuada de dar el pedaleo, de posicionarse en la bicicleta y de adaptar la maquina a nuestra morfología.
En la natación, la técnica es fundamental, nuestro cuerpo está preparado para andar, correr, saltar y trepar, pero no para nadar. Cuando nadamos tenemos el motor delante (los brazos) en vez al final del cuerpo como los peces o los barcos. Y sobre todo no podemos respirar dentro del agua por lo que tenemos que coordinar todos los movimientos de propulsión con la respiración para no ahogarnos.

En cambio a todo esto, el ser humano si está preparado para correr, y sabe correr de forma natural. A muchos grandes velocistas no se les modifica la forma de correr, por muy extraña que sea. Trabajan la salida, la longitud de la zancada y algunos aspectos siempre secundarios.
En los maratones pasa lo mismo, la técnica es casi natural en cada corredor y también trabajan aspectos técnica, evitar lesiones o intentar economizar energía. Pero no es como en la natación que se tiene que aprender desde cero y luego no parar de trabajar todos los aspectos de la técnica.

También tenemos que destacar que la técnica de la carrera a pie del triatlón tiene ligeras diferencias con el atletismo de las mismas distancias. En el triatlón olímpico la distancia a correr a trote es de diez kilómetros. Que se puede considerar medio fondo en el atletismo en pista. Pero un atleta antes de hacer sus diez kilómetros lo único que ha hecho es calentar y estirar. Un triatleta (en la distancia olímpica) lleva ya encima de su cuerpo un kilometro y medio nadando y unos cuarenta en la bicicleta. Esto hace que ciertas cosas cambien.
También cambia la forma de correr, la procedencia del deportista. Un nadador en la mayoría de las ocasiones no tiene tantos problemas para correr, muchos nadadores trabajan la carrera casi a diario como forma de entrenamiento del sistema aeróbico. Los ciclistas en cambio si tienen más problemas en su forma de correr, sobre todo si han sido deportistas de competición, su musculatura inferior está adaptada a un movimiento diferente y sobre todo a no recibir impactos.
Para estos últimos es muy importante trabajar ciertos aspectos tanto de la técnica de mejora cómoda de la técnica para evitar lesiones en la rodilla y en los tobillos.
En el campo de la natación hay muchos deportistas con los pies planos. Algunos estudios afirman que es hasta bueno para un nadador. Por esto los triatletas que proceden de la natación tendrán que hacer un trabajo especial de fortalecimiento del tendón de Aquiles y sobre todo hablar con un médico deportivo para poder observar si es necesario el uso de plantillas especiales.

Por: Jordi Notario, Departament de Fitness i Akdemia de Clubs DiR